La controversia histórica vinculada al tema de género, ha dado pasos sorprendentes en la medida en que nos adentramos en el siglo XXI.
A través del tiempo pudimos ver muchos ejemplos de mujeres excepcionales. Entre las cuales podemos contar en todas áreas de influencia social.
Si bien es cierto este detalle. También debemos resaltar que los casos eran poco comparables con la cantidad de hombres que tenían la oportunidad de mostrar sus cualidades de grandeza.
Al partir del inicio de la tercera década del presente siglo, la humanidad es testigo del avance vertiginoso de la mujer en niveles antes insospechados.
Hoy tenemos como líderes a mujeres en corporaciones multinacionales y transnacionales, figuras memorables del deporte, la cultura y por supuesto la política en todas sus manifestaciones.
Desde potencias como algunos países Europeos, pasando por países de América Latina podemos observar la realidad incontrovertible de que la mujer trasciende las más altas esferas de poder.
Con una mujer actualmente en el poder de una nación exigente cómo México, ejemplos pasados de mujeres gobernando Brasil, Chile, Argentina, Perú, Costa Rica, Honduras, Etc.
Hoy el mundo esta frente a un fenómeno con el caso del proceso de transición que comienza su camino en Venezuela con una mujer guiando este momento crucial en la historia de un país tan convulso en los últimos años en las manos de la presidente Interina Delcy Rodríguez.
Muchas espectativas al rededor del liderazgo que ha de mostrar está mujer cuyas capacidades le hacen merecedora de una tarea muy compleja en función de la realidad política y social que encuentra y la multiplicidad de intereses que tendrá que soltera en esta ruta histórica que el destino ha puesto en sus manos.
Con el caso de Venezuela y otros que ya han pasado. El mundo puede percibir que ya el poder no es asunto de género. Más bien es resultado de la entereza, determinación y firmeza que pueda mostrar desde el corazón un liderazgo que no tiene en el género los límites socio culturales de décadas que pudieren haber representado atraso, además de impedir que mujeres de gran valor hubiesen llegado a mostrar sus grandes dotes de estadistas a través de los años.
La presidente interina Delcy Rodríguez concede razón a quienes a través de los años han confiado en la mujer para la multiplicidad de tareas que merodean los asuntos del poder.
Fuente: El Pueblo


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