Hemos vuelto a ver otra escena de mal gusto entre el Sr. Freddy Diaz Rosario y el Alcalde Municipal Luis Pavolo.
Esta publicación no es para culpar a nadie, sino más bien para que nos sirva de reflexión ciudadana.
En primer lugar, estoy convencido de que el tema del cementerio es un problema de forma y no de fondo, porque, aunque me puedan ver como un opositor al alcalde, nadie puede decir que es una persona difícil de abordar. Inclusive, creo que es accesible de manera exagerada y a cualquiera le dedica 30 minutos de su tiempo.
Digo que el problema es de forma porque, evidentemente, el modo de actuar del Sr. Freddy es un tanto particular que raya en lo conflictivo y creo que por esa razón se le hace difícil lograr ser escuchado. Sobre este particular, entiendo que el alcalde nunca debió apersonarse a esa rueda de prensa, ya que su presencia ahí, y en ese momento, hicieron tendencia los reclamos del Sr. Freddy Diaz.
SALIENDO DEL TEMA “FARANDULERO”, PASO A LO QUE REALMENTE DEBE PREOCUPARNOS:
Desde mi perspectiva, creo que la contaminación a la que hemos sometido al río Haina en los últimos 25 años debería llamarnos a la reflexión por encima del tema del cementerio.
El impacto ambiental de los cementerios no es comparable bajo ningún concepto frente a la contaminación generada por (Todos Nosotros Los Ciudadanos de Villa Altagracia):
El comercio local, las industrias, los talleres, los carwash, el mercado municipal, el matadero municipal, el crecimiento habitacional en zonas cercanas al río y en la zona rural y de montaña, las construcciones, los que talan árboles, los que extraen materiales del río Haina, todo el que vierte desechos de cualquier tipo en una cañada o el mismo río Haina, ETC., ETC.
Esto es realmente lo que debe de preocuparnos. Tengo 35 años, y recuerdo que en los años 2002/2003 yo de vez en cuando me bañaba en el río, aunque ya había iniciado el flujo de contaminación masiva y el caudal estaba disminuyendo, pero lo que tenemos actualmente a nuestras espaldas es una “GRAN CLOACA” que debe de llamarnos a la reflexión, y no concentrarnos en invertir esfuerzos en un tema que no tiene trascendencia.
Al cementerio se le debe buscar una solución, pero debe ser una solución definitiva que tenga las siguientes características:
Una solución definitiva.
Una solución eficiente.
Una solución reutilizable y fácil de gestionar.
Por último, es momento de analizar qué hemos hecho en los últimos 25 años, repensar lo que estamos haciendo y planificar mejor lo que haremos en estos próximos 25 años, porque llegar al año 2050 con los problemas que tenemos en un estado más crítico será sinónimo de que fracasamos como pueblo, y muchos temas que nos preocupan y podrían tener solución en el corto, mediano y largo plazo podrían llegar al nivel de ser problemas irreversibles para los próximos 25 años.
DIOS BENDIGA A VILLA ALTAGRACIA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario